Cinco preguntas antes de encargar un estudio de factibilidad
La mayoría de los estudios de factibilidad se archivan sin haber cambiado ninguna decisión. Casi siempre el problema estaba en el encargo, no en el análisis.
Un estudio de factibilidad cuesta dinero y varias semanas de atención de la dirección. Vale la pena resolver estas cinco preguntas antes de firmar el encargo.
1. ¿Qué decisión concreta depende de este estudio?
Si la respuesta es "queremos entender mejor el mercado", el estudio va a terminar archivado. Un buen encargo empieza con una decisión binaria y una fecha.
2. ¿Quién la va a tomar y qué necesita ver para decidir?
Un directorio, un banco y un socio operativo necesitan cosas distintas. El mismo análisis presentado para la audiencia equivocada no persuade a nadie.
3. ¿Qué resultado nos haría cambiar de opinión?
Si no existe un número que le haga abandonar el proyecto, la decisión ya está tomada y el estudio es una formalidad cara.
4. ¿Quién se queda con el modelo?
Un modelo cerrado o protegido obliga a volver al consultor por cada cambio de supuesto. El modelo debería quedar abierto y en poder de la empresa.
5. ¿Qué pasa el día después de la entrega?
El valor del estudio aparece cuando alguien ejecuta a partir de él. Conviene definir desde el inicio quién toma esa posta y con qué plazo.
Una reunión de 30 minutos, sin costo.
Para entender su objetivo y confirmar si podemos aportar valor. Si avanzamos, el diagnóstico comienza dentro de los 10 días hábiles de aceptada la propuesta.